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Noticias Institucionales
23/04/2013

Comienza el Ciclo de Conferencias ¿Qué comemos los cordobeses?, organizado por ADEC

El próximo viernes 26 de abril a las 9:30 hs. dará comienzo el Ciclo de Conferencias "¿Qué comemos los cordobeses? Hábitos de consumo, mercado y comercialización de frutas y verduras en la ciudad de Córdoba", , organizado por la Agencia para el Desarrollo Económico de la ciudad de Córdoba, ADEC. Actividad libre y gratuita, con previa inscripción al mail fernanda.romero@adec.org.ar

En la conferencia inaugural del ciclo, que tendrá lugar en la Sede de la Asociación Empresaria, Hotelera y Gastronómica de Córdoba, sita en calle Jujuy 37, Córdoba; se presentará el informe: "Análisis de hábitos de consumo de frutas y verduras en la ciudad de Córdoba" - elaborado por la Lic. Liliana Barbero - y el próximo viernes 3 de mayo el "Estudio de Demanda de Frutas y Hortalizas - en las modalidades cuarta gama y a granel -" - a cargo del Lic. Gonzalo Roqué -.

Ambos estudios fueron realizados en el marco del Programa de Desarrollo Territorial en el Área Metropolitana de Córdoba (REMECO) que ejecuta la ADEC.

Conclusiones del "Análisis de hábitos de consumo de frutas y verduras en la ciudad de Córdoba"

Este viernes 26 de abril la Lic. Barbero presentará los resultados del estudio que se realizó con el objetivo de analizar y describir los hábitos de compra, de consumo y de preparación de verduras y frutas de los consumidores cordobeses y se llevó adelante en función de dos enfoques básicos: cualitativo - para el que se utilizó la técnica de grupos focales -  y cuantitativo -una encuesta a 600 decisores de compra -.


El informe revela que los consumidores cordobeses tienen un gran desconocimiento sobre los efectos benéficos asociados al consumo de frutas y verduras (F y V). Como resultado de dicho desconocimiento el valor promedio de consumo está por debajo del mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las consecuencias de esta situación de bajo consumo impactan en el gasto en salud (que sería significativamente menor si la población tuviese hábitos coherentes con las recomendaciones de médicos y nutricionistas).

Frente a ello, cabe señalar que la inversión en la promoción del consumo de frutas y verduras es de un rédito social muy elevado. En países en los que se ha realizado un diagnóstico similar al correspondiente al caso cordobés, la reacción del Estado ha sido promover el consumo y la reducción en el gasto per cápita en salud ha probado que la respectiva decisión política fue de altísimo impacto.

Acerca de la Disertante. Liliana Barbero es Nutricionista-Dietista (Universidad Nacional de Córdoba Facultad de Ciencias Médicas, Escuela de Nutricionistas-Dietistas), Licenciada en Nutrición (Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Ciencias Médicas, Escuela de Nutrición), Docente Universitario en Nutrición Plan Básico de Formación Docente (Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Ciencias Médicas, Secretaría de Graduados) y Magister en Salud Materno Infantil.

Autopercepción del consumo y compra promedio del hogar

Desde la autopercepción de consumo, los responsables de compras en el hogar consideran que el consumo semanal de frutas y verduras es adecuado o muy adecuado, ya que entre estas dos categorías se concentra el 90% de las respuestas.

No obstante, cuando proyectamos los kg. que se declaran comprar para el hogar y lo dividimos por el promedio de personas que viven en él, nos encontramos con que aún no se acercan a los valores recomendados para una dieta saludable.

Los hogares cordobeses declaran actualmente comprar en promedio 206 gr. de  frutas por persona al día, y lo recomendado por las guías alimentarias para la población argentina es que cada miembro la familia consuma 300 gramos diarios.

En relación a la compra de verduras refieren comprar en total 220 gr. por persona por día (150 gr. de vegetales y 70 gr. de papas), y lo recomendado es consumir 500 gr. diarios (400 gr. de vegetales y 100 gr. de tubérculos feculentos como la papa o la batata).

Conclusión. Podríamos concluir con este estudio, "según lo que refieren comprar los decisores de compra del hogar, no todos los cordobeses cubrirían con su ingesta las cantidades diarias que proponen las Guías de Alimentación para la población argentina (AADYND, 2003) acorde a las recomendaciones de los organismos de salud internacionales". Es importante destacar que estos datos no estiman el consumo de frutas y verduras de las empresas de restauración colectiva (fabricas, hospitales, comedores escolares, etc.) que aportaría un dato más para precisar el consumo de F y V en la ciudad.

Sin embargo estarían cubriendo el mínimo recomendado por la OMS y la FAO cuyo objetivo poblacional es la ingesta de un mínimo de 400 gr. diarios de frutas y verduras (excluidas las patatas y otros tubérculos feculentos) para prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad, así como para prevenir y mitigar varias carencias de micronutrientes, sobre todo en los países menos desarrollados.

De realizarse acciones de marketing social para aumentar el consumo habrá que ir trabajando conjuntamente con los productores  facilitando la disponibilidad de las mismas orientando su producción para cuando aumente la demanda.

Otros hallazgos: el Perfil de los decisores de compra

Los resultados del estudio permitieron definir algunas características particulares que predominan entre los decisores de compras de alimentos en el hogar, a decir: son preferentemente mujeres, valoran el "deber ser" en la alimentación y en el proceso de compra - los productos "deben ser" nutritivos, sabrosos, sanos, bien presentados y a un costo accesible - y  el orden de los aspectos que más valoran son la familia, la salud y la alimentación.

Las verduras ocupan el primer lugar entre los alimentos que predominan en los hogares y suelen usar "la verdulería de barrio" como canal principal de compra.

La compra de frutas y verduras no es programada y se eligen las verdulerías de supermercados o hipermercados sólo cuando acompañan la compra con otros productos para el hogar. Consideran al "verdulero" como el actor más confiable y buen asesor de productos, pero no lo referencian como agente de propaganda informativa sobre el consumo de frutas y verduras, tienen pocas referencias que motiven el consumo de las mismas.

A su vez, son consumidores influenciables frente a estímulos de información. Si conocen los productos, procedencias, propiedades, etc. compran o consumen más. Tienden a abandonar o disminuir la compra cuando los productos se exceden en el precio. En cierta medida son permeables a las sugerencias de miembros del hogar y de profesionales de la salud.

Son consumidores optimistas en tanto la autopercepción de consumo es muy adecuada. Pero en la práctica no alcanzan las recomendaciones nutricionales en relación a gramos por persona día. Se inclinan por los menús simples y rápidos. Se autodefinen buenos en las recetas que  preparan con verduras, pero no se observan variantes en sus platos más frecuentes.

También desconocen propiedades específicas de las frutas y verduras, a pesar de que uno de los atributos que más valoran a la hora de comprar son las "propiedades nutricionales", no conocen las recomendaciones nutricionales para estas.

El estudio plantea que promocionar cambios de conductas como incrementar el consumo de frutas y verduras o promover mayor variedad al consumo habitual, demandará "concentrar los esfuerzos educativos y comunicativos en las personas que realizan las compras y cocinan habitualmente, ya que las decisiones tomadas en el hogar influyen en una gran proporción de la alimentación de los individuos".

"Esto nos hace reflexionar que es importante promocionarlas en relación a los aspectos más valorados por las personas que toman las decisiones: la salud que le puede brindar a la familia si le ofrece 5 porciones diariamente de frutas y verduras", expresa el informe.